¿Quién cultivó mi ropa?

Fibreshed
Reino Unido (Bristol)

El sistema mundial de la moda es tan complejo como amplio: nuestra ropa puede viajar 32.000 kilómetros antes de llegar a nuestro armario. Fibreshed vuelve a poner de moda lo local, apostando por las posibilidades regenerativas de un sistema que funcione cerca de casa, donde sea que esté tu casa.

Imagina un mundo donde la ropa que usamos se confeccionara, usara y desechara dentro de una misma región. Donde las fibras para hilos y las plantas para tintes compartieran su paisaje con los agricultores, tintoreros, hilanderos y tejedores que los transformaran en prendas. Y donde la ropa que creada se pudiera compostar y devolver al suelo para alimentar a la siguiente generación de fibras.

Éste es el mundo que Emma Hague y Deborah Barker se han propuesto crear. Hague lanzó South West England Fibreshed en 2015, y Barker inició el South East England Fibreshed en 2019. Estas son dos de las sucursales en Reino Unido de una red Fibreshed que comenzó en California en 2010, cuando su fundadora, Rebecca Burgess, se fijó el desafío personal de desarrollar y usar un prototipo de vestuario cuyos tintes, fibras y mano de obra provinieran de territorios a no más de 240 kilómetros de la sede del proyecto.

Cuando Hague se mudó a Somerset, se encontró viviendo cerca de una gran granja de ovejas que, inusualmente, seleccionaba su rebaño no solo por su carne, sino también por la calidad de sus fibras. Esto, y su experiencia previa en la construcción de un sistema textil comunitario en los Andes peruanos, la llevaron a preguntarse cómo se cultiva y se fabrica la ropa de hoy: “¿Cómo hemos llegado a tener un sistema que está tan lejos de lo que solíamos tener históricamente? ¿Cómo puede estar bien quemar lana, usar plástico y luego arrojarlo todo al vertedero? ¿Y cómo podemos solucionarlo?»

Después empezó a construir la solución: una red que une fibras locales, procesos y diseñadores para producir tejidos dentro de la misma región. Productores de todo tipo con mentalidad regenerativa, desde esquiladores hasta tintoreros y patronistas, están registrados en un directorio, y un pequeño colectivo ha trabajado en estrecha colaboración para crear Bristol Cloth. Producida dentro de un radio de 24 km de Bristol, la tela utiliza lana de cultivo regenerativo, tintes vegetales orgánicos y sin químicos sintéticos dañinos.

A más de 160 km de distancia, en los campos del sur de Londres, Barker comenzó a hacer preguntas similares: “Miré los rebaños de ovejas y pensé: esto es una locura. Estamos tan concentrados en la importancia de la carne que las fibras simplemente se descartan”. Basándose en su experiencia como tintorera natural y en sus conocimientos sobre la historia del diseño y los tejidos, lanzó Southeast England Fibreshed junto con su hija, granjera regenerativa en Plaw Hatch Farm, y con la diseñadora internacional de prendas de punto y granjera regenerativa Harriet Miller.

Debido a la proximidad con Londres, decidió desde el principio centrarse en contactar con diseñadores y estudiantes de la capital que quisieran descubrir cómo trabajar con tejidos que van más allá de la sostenibilidad. Barker dio la bienvenida a la granja a un grupo de diseñadores emergentes, para ayudarlos a desarrollar sus conocimientos sobre la granja que hay detrás de las fibras y las fibras que hay detrás de la tela. Aprendieron que la forma en que se crían las ovejas tiene un gran impacto en la capacidad del suelo para retener carbono y en la biodiversidad de la tierra. Luego, trabajando con plantas de tinte extraídas del jardín, aprendieron a colorear la lana.

Imagen: Alex Ingram

“Fue una experiencia directa y muy poderosa de lo que significa que la lana y las plantas para el tinte crezcan en el mismo lugar, y cómo eso favorece a la comunidad local”, explica Barker. “Quedaron realmente impresionados por el hecho de que se podía compostar esa lana teñida al final de su vida, para alimentar a la siguiente generación de cultivos de tinte. El hecho de que estuvieran tan impresionados me desconcertó por completo, me hizo darme cuenta de lo lejos que estamos de cómo se solía hacer la ropa.” Barker busca ahora generar fondos para que más diseñadores acudan a la granja y aprendan más sobre la relación de la ropa con el suelo.

Mientras tanto, South West England Fibreshed tiene su propio enfoque, basado en las raíces históricas de la zona como centro de la industria textil. Además de organizar reuniones periódicas para sus miembros y para las empresas relacionadas con el ciclo de producción de ropa, Hague está estudiando cómo mejorar la infraestructura necesaria para el procesamiento de las fibras. Actualmente, existen largos plazos de entrega y una logística de transporte complicada. Así que Hague y Barker están trabajando en un estudio de viabilidad que explorará diferentes modelos de procesamiento de fibras, que ofrecerá nuevas posibilidades y que hará que la ropa sea más fácil de producir y de comprar.

Los cambios en las políticas son una parte esencial del progreso y un objetivo que trasciende la región. “En Reino Unido, aunque se piensa mucho en la soberanía alimentaria, no existe una política expecífica sobre la producción de fibras y tejidos”, explica Hague. “Cuando se habla de agricultura, suelos y ecosistemas, debemos analizarlos de manera integral, independientemente de los productos básicos o los productos.”

Imagen: Emma Hague

Los medios de comunicación tienen un papel esencial que desempeñar en un nuevo sistema, y un futuro positivo para la moda exige contar historias sobre la ropa que sean más completas, de mayor alcance. “Los diseñadores tienden a destacar demasiado por su contribución a la moda, olvidándose de todos los que están detrás de escena”, dice Hague. “La campaña #whomademyclothes ha sido muy importante para destacar a las personas que hacen la ropa; pero todavía hay un paso más atrás, para decir ‘¿Quién está cultivando las fibras?’”

“Necesitamos verlo todo de manera conjunta. Un sistema regenerativo no se trata solo del mundo natural, se trata de la economía, se trata de la sociedad. Abarca todo de una manera que crea un impacto positivo duradero y mejora continuamente.” Emma Hague

Barker agrega que el cambio que necesitamos, y hacia el que la red Fibreshed está trabajando, es un cambio de paradigma. “Va más allá de la sostenibilidad: crea significado, crea relaciones con la tierra y es regenerativo. Veo la alegría y el entusiasmo de la gente cuando establecen esa conexión con la tierra. Están diciendo, ‘esto de repente tiene sentido’ ”.

Quizás lo más importante para hacer el cambio es entender que ya tenemos las soluciones que necesitamos. Como afirma Barker, “es fácil para nosotros olvidar que la gente no sabe que la moda regenerativa es una posibilidad. Pero hay otra forma, una forma que nos devuelve más de lo que hemos usado”.

AcciónAtlas: Hunde tus manos en la lana de Bristol Cloth o Plaw Hatch, ponte en contacto con tu Fibreshed local u obtén más información sobre cómo iniciar Fibreshed en tu región.

¿Conoces algún proyecto que esté transformando el sector de la moda? Envíalo aquí y lo difundiremos incluyéndolo en el Atlas.

Imagen de la cabecera: Alex Ingram.

Escrito por

Becca Warner (31 agosto 2020)

Biografía

‘Friki’ de la naturaleza, recolectora urbana y redactora autónoma para organizaciones que se preocupan por el futuro.

Responsable del proyecto

Emma Hague, fundadora (South West England Fibreshed), y Deborah Barker, fundadora (South East England Fibreshed)

Colaboradores

Este proyecto ha sido seleccionado como parte de FashionFutures, un nuevo canal de contenidos que localiza en el mapa el trabajo de las personas que transforman el sector de la moda: los diseñadores, artesanos, innovadores sociales, educadores, líderes comunitarios y comunicadores. Atlas of the Future se complace en asociarse con Makerversity, con el apoyo de The J J Charitable Trust y su red de amigos de la moda.

Licencia Creative Commons

Comentarios

 

Llévame a algún sitio
Cerrar
Llévame a algún sitio
Cerrar
Ley de Protección de Datos (LOPD).
En cumplimiento de lo dispuesto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, y de las Normas de Procedimiento aprobadas por el Real Decreto 1720/2007, de 21 de diciembre, a los subscriptores de Atlas of the Future se les pueden solicitar datos de carácter personal, que se incorporarán en un fichero cuya responsabilidad es de Democratising The Future Society SL. Este fichero será incorporado debidamente en la Agencia Española de Protección de Datos en cumplimiento con las medidas de seguridad establecidas en la normativa vigente. Los suscriptores pueden ejercer en cualquier momento sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición en relación con sus datos personales. Podrán hacerlo por correo postal enviando un escrito a Democratising The Future Society SL, Ref. LOPD, Calàbria, 10, 6-3 08015 de Barcelona (España) y/o por correo electrónico, haciendo clic aquí. Además, el subscriptor deberá comunicar a Atlas of the Future cualquier modificación de sus datos personales, para que la información almacenada por Atlas esté siempre actualizada y no contenga errores.
Cerrar
The future of education explained
by 7 of the world's most inspiring experts
Discover the online event
Fixing the future - Education edition
Sign up for our weekly newsletter